Este mes, el Club de Vinos Que Amamos propone una ruta de origen que viaja del Valle de Guadalupe a Bordeaux. La selección de mayo reúne tres etiquetas de Finca La Carrodilla, una de las vinícolas más representativas del movimiento orgánico y biodinámico en México, junto a un tinto de Mary Taylor, una propuesta internacional enfocada en vinos europeos honestos, regionales y pensados para la mesa cotidiana.
El eje de esta selección no es unir dos proyectos iguales, sino contar una historia más amplia sobre el vino y su lugar de origen. Por un lado, Finca La Carrodilla expresa el Valle de Guadalupe desde la agricultura orgánica, la finca viva y la producción consciente. Por otro, Mary Taylor Bordeaux acerca una lectura europea del vino de región: clara, accesible y sin complicaciones.
La caja de mayo es una invitación a beber con más contexto. A descubrir cómo la tierra, el clima, la agricultura, la región y la mesa pueden aparecer en una botella sin que el vino se vuelva intimidante. Una selección para probar, comparar y entender que el origen no siempre se cuenta igual, pero siempre deja una huella en la copa.
Finca La Carrodilla: una finca viva en el Valle de Guadalupe
Finca La Carrodilla se ubica en el Ejido El Porvenir, dentro del Valle de Guadalupe, una de las regiones vinícolas más importantes de México. La bodega pertenece a la familia Pérez Castro, también fundadora de Hacienda La Lomita, y se ha consolidado como un referente de sostenibilidad, hospitalidad enoturística y producción vitivinícola consciente.
Desde su origen, el proyecto tuvo una intención clara: crear una vinícola enfocada primero en la salud de la tierra y después en la producción de vino. Esta visión convirtió a La Carrodilla en una referencia dentro del vino mexicano sustentable y en una de las bodegas que mejor representan una forma más consciente de trabajar el viñedo.
Su propuesta va más allá de la botella. La finca integra huerto orgánico, animales, producción artesanal y prácticas agrícolas que buscan conservar el equilibrio natural del Valle de Guadalupe. Aquí el vino no nace aislado, sino como parte de una comunidad agrícola donde conviven biodiversidad, suelo, clima y trabajo humano.
La filosofía de La Carrodilla
Uno de los elementos más distintivos de Finca La Carrodilla es su filosofía agroecológica. La bodega evita pesticidas y fertilizantes químicos, promueve la microbiología del suelo y trabaja con prácticas orgánicas y biodinámicas que respetan los ciclos naturales del cultivo.
Este enfoque se nota en sus vinos: perfiles frescos, fruta limpia, buena acidez, uso moderado de barrica y una expresión menos sobremadura que la de otros vinos del Valle. Son etiquetas con carácter, pero también con equilibrio. Vinos que hablan del lugar del que vienen sin volverse difíciles de entender.
El terroir del Valle de Guadalupe aporta condiciones muy particulares: clima mediterráneo seco, influencia marina del Pacífico, suelos minerales y arcillosos, y amplitudes térmicas que favorecen concentración aromática, frescura y una sensación mineral reconocible.
Mary Taylor: una nota internacional para ampliar la ruta
Dentro de la selección de mayo también aparece Mary Taylor, una marca/importadora estadounidense que ha ganado reconocimiento por acercar vinos europeos auténticos, regionales y elaborados por pequeños productores.
Su filosofía parte de una idea sencilla: vino como se bebe en Europa. Es decir, vinos pensados para acompañar la comida cotidiana, representar una región específica y expresar tradición sin depender de un lenguaje complicado o aspiracional.
Mary Taylor funciona en esta caja como un contrapunto internacional. Mientras Finca La Carrodilla nos habla del origen desde la tierra, la finca y la agricultura consciente, Mary Taylor nos acerca al origen desde la región, la apelación y la mesa europea. Dos caminos distintos para llegar a una misma idea: vinos con identidad, honestos y fáciles de compartir.
Las etiquetas del Club de Vinos de mayo
La selección de este mes reúne cuatro vinos pensados para recorrer distintos momentos de consumo: un blanco fresco, un rosado expresivo, un tinto mexicano con profundidad y un Bordeaux clásico, amable y gastronómico.
Finca La Carrodilla Ir y Venir Blanco
Ir y Venir Blanco es un vino fresco, luminoso y fácil de abrir. Elaborado con Chenin Blanc y Sauvignon Blanc, expresa el lado más vibrante de Finca La Carrodilla: fruta blanca, cítricos, flores, hierbas frescas y una mineralidad salina que lo vuelve muy agradable desde el primer sorbo.
Es ideal para comenzar una comida o para acompañar platos ligeros. Va muy bien con aguachile verde, ceviche, pesca del día, pasta al limón, pollo con hierbas, quesos de cabra, burrata o tacos de pescado estilo Baja con mayonesa cítrica.
Es un blanco para quienes buscan frescura sin complicarse. Una botella que abre la conversación con claridad y deja ver el lado más limpio y directo del Valle de Guadalupe.
Finca La Carrodilla Polen Rosado
Polen Rosado muestra una cara más frutal y relajada de la finca. Elaborado con Syrah y Grenache, tiene notas de fresa fresca, sandía, granada, flor de jamaica, cítricos y un toque herbal que le da personalidad sin hacerlo pesado.
Es un rosado versátil, perfecto para comidas frescas, tardes largas y mesas compartidas. Puede acompañar tostadas de atún, carpaccio, hummus, pizza artesanal, salmón, cocina mediterránea, quesos frescos o incluso cocina thai ligeramente picante.
Es una etiqueta que recuerda que el vino rosado también puede tener intención, frescura y carácter. No necesita solemnidad: solo una buena mesa y algo rico para compartir.
Finca La Carrodilla Canto de Luna Tinto
Canto de Luna es el vino más profundo de la selección de Finca La Carrodilla. Elaborado con Cabernet Sauvignon, Tempranillo y Syrah, tiene una expresión más intensa, con notas de mora, ciruela negra, cassis, pimienta, tabaco, cacao y un ligero toque ahumado.
Es un tinto con cuerpo, estructura y una textura elegante. Funciona muy bien con chistorra, empanadas de carne, hongos asados, ribeye, short rib, cordero al romero, quesos curados o platillos con mayor profundidad, como mole negro oaxaqueño.
Dentro de la ruta de mayo, Canto de Luna representa el lado más serio y contemplativo de Carrodilla: un vino para una cena lenta, una mesa con más intensidad y una conversación que se alarga.
Mary Taylor Bordeaux
Mary Taylor Bordeaux cierra la selección con una mirada clásica al vino europeo. Es un tinto de Bordeaux de perfil seco, equilibrado y gastronómico, con notas de cereza negra, grosella, ciruela, cedro, hierbas secas y tierra húmeda.
Su lugar en la caja no es competir con los vinos de Carrodilla, sino ampliar la ruta. Después de recorrer el Valle de Guadalupe desde una finca orgánica y biodinámica, este Bordeaux nos lleva a una región histórica del vino francés desde una propuesta accesible y pensada para la mesa cotidiana.
Va muy bien con paté, charcutería, champiñones salteados, filete al vino tinto, pato rostizado, hamburguesa gourmet, quesos como brie maduro, comté o cheddar suave, y preparaciones con hongos o frutos negros.
Una selección para beber con más contexto
La caja de mayo está pensada como una pequeña ruta de origen. Empieza con la frescura de Ir y Venir Blanco, sigue con la fruta luminosa de Polen Rosado, profundiza con Canto de Luna y cierra con un Bordeaux que trae la tradición europea a una mesa sencilla y disfrutable.
Lo interesante de esta selección está en el contraste. Finca La Carrodilla nos habla de una finca viva, de agricultura consciente y de una forma mexicana de entender el vino desde la tierra. Mary Taylor nos recuerda que el vino europeo también puede ser claro, cercano y cotidiano cuando se presenta desde el lugar correcto.
En Vinos Que Amamos creemos que el vino se disfruta más cuando viene acompañado de historia, pero no de complicaciones. Por eso existe el Club: para descubrir nuevas etiquetas, entender de dónde vienen y encontrar el momento perfecto para abrirlas.
Este mes, la invitación es simple: viajar del Valle de Guadalupe a Bordeaux sin salir de la mesa. Beber vinos con origen, compartirlos con calma y dejar que cada botella cuente su parte de la historia.














